Ella está triste porque cree que no le gustará el vestido; sin embargo él cree que todo le sienta bien aunque a veces se repitan un poco sus atuendos.
Ella siente que necesita más comprensión y menos superficialidad en su vida; él se nutre de la poca autenticidad que queda en la gente con la que se cruza.
Ella finge para sentirse bien; él se obliga a sentirse bien para fingir estar mal.
Ella fue engañada con caramelos que resultaron ser amargos; él sólo prueba la soledad de la sal en su menú.
A ella no le falta de nada; él carece de todo bien material.
Ella es la riqueza; él es el corazón humilde

